La Basílica fue donada a la congregación de los padres sacramentarios por la señora Maria Lina de las Mercedes Castellanos de la Iglesia de Anchorena, hija de Aarón Castellanos, uno de los pioneros de la colonización agraria y del fomento de la inmigración europea en la Argentina, y esposa de Nicolás Hugo de Anchorena, nieto de Juan Esteban Anchorena, el fundador de la dinastía argentina que llegara de España a Buenos Aires en 1751. Ella decía que si vivía en un palacio, su Dios También tenía que tener uno, además tenía la idea de que toda su familia descansara en la cripta de esta Basílica pero hoy en día solo sus restos se encuentran en el lugar, ya que el resto de su familia se encuentran en el Cementerio de la Recoleta. Esta dama de la alta sociedad de Buenos Aires fue una ferviente colaboradora de la grey católica. Recibió el título de condesa pontificia y la condecoración de la Rosa de Oro de parte del Vaticano.
Durante su residencia en Paris, Mercedes de Anchorena iba a misa a la capilla del Corpus Christi en el 9 Bis de la Rue Moulin Joly. allí se adoraba al Santísimo Sacramento, ella habló con los padres sacramentinos comentándoles su deseo de construir en Buenos Aires una iglesia para adorar a Jesús Sacramentado.
La piedra fundamental fue colocada en 1908, siendo consagrada en 1916 por el Arzobispo de Buenos Aires, Dr. Mariano Antonio Espinosa y ese mismo año erigida en Basílica menor por el Papa Benedicto XV. Fue diseñada por estudio de arquitectura René Coulomb y Chauvet, para ser posteriormente remodelada y construida por el Padre Ernesto Vespigiani, salesiano y arquitecto. Como homenaje al fundador de la Congregación del Santísimo Sacramento, fue levantada una capilla en el torreón circular que cierra la fachada por el lado Sur. En la cripta, entre las puertas de entrada, se ve la tumba de la benefactora de la Basílica, en una capillita que corresponde a la base del campanario central. Los viernes, un grupo de hombres de la Adoración Nocturna realiza la Adoración Eucarística durante toda la noche
Enrique Ernesto Shaw (promotor del Movimiento Empresarial Mundial Cristiano) recibió del Padre Goicoechea la Primera Comunión en la Basílica del Santísimo Sacramento en 1928. La modelo internacional Valeria Mazza y Alejandro Gravier se casaron en 1998 allí.
Dulce venganza arquitectónica
Esta es la historia de dos familias enfrentadas que dejó sus huellas en Retiro. Los Anchorena, que vivían en el actual Palacio San Martín, sede de la chancillería argentina, con 150 sirvientes. Y los Kavanagh, adinerados, aunque no patricios. Hacia principios del siglo XX los Anchorena construyen la Basílica del Santísimo Sacramento como futuro sepulcro familiar. Cuenta la leyenda que uno de los Anchorena se enamoró perdidamente de una Kavanagh, como el romance no fue aprobado por su familia. Corina Kavanagh decidió una venganza arquitectónica: en Florida y San Martín, ordenó al estudio Sánchez, Lagos y De la Torre la construcción de un edificio cuyo único requisito era que impidiera la vista desde el palacio Anchorena a la iglesia, objetivo que aún cumple el edificio Art Deco Kavanagh. "Incluso, si alguien quiere mirar de frente la actual Basílica del Santísimo Sacramento, debe pararse en el pasaje "Corina Kavanagh", relato el historiador Eduardo Lazzari, presidente de la Junta de Estudios Históricos del Buen Ayre al diario Clarín en la edición del domingo 27 de marzo de 2005.
Adoración Nocturna
Comenzó a realizarla un grupo de laicos el 26 de septiembre de 1917 como continuación de la realizada en Francia por San Pedro Julian Eymard, fundador de los Sacramentinos. Consiste en adorar a Jesús las 24 horas del día los 365 días del año. Cada adorador se compromete a pasar 1 hora a la semana con Jesús presente en el Santísimo Sacramento.
Esta obra se ha desarrollado alrededor del mundo entero desde hace más de 150 años y ha dado como fruto numerosas vocaciones sacerdotales y religiosas.
El mismo fundamento de la Basílica, de los padres sacramentinos, es la adoración perpetua, es decir, que el Señor en su presencia eucarística sea adorado día y noche, sin interrupción.
En palabras de san Pedro Julián Eymard: “La adoración es un medio para dejarse penetrar por el amor de Dios.”
“La Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad de culto eucarístico. Jesús nos espera en este sacramento de amor. No seamos mezquinos con nuestro tiempo al ir a encontrarlo en la adoración, en la contemplación plena de fe y pronta a reparar las grandes faltas del mundo. Que nuestra adoración no cese jamás” (Dominicae Cenae. Juan Pablo II. 1980).
© 2009 Miguel Cabrera
Plan
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Ahí va otra. ABR (abrir). Es indudable cada vez estoy mas convencido que
este plan tiene un por qué. CRR (correr). No es casual. LCS (locos). Debo
comenzar...





1 comentarios:
Miguel, te felicito por tu blog. muy buenos los relatos de las iglesias y basílicas de nuestra ciudad. Te paso un link a mi blog para que recorras algunos edificios y monumentos de Buenos Aires cuando tengas un momento.
http://detallesdebuenosaires.blogspot.com
Saludos, Andrés
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